Temores

No estaba seguro, sabía que debía ir hasta el lago donde la vi por última vez pero temía no encontrarla, y en cambio hallar lo que había desprendido de mí.

Acompáñame

Al final quedamos ella, el silencio y yo. Nunca me había sentido con tanta compañía.

Lo haré

Encuentro una salida, no es cómoda pero es salida al fin. La voz sigue repitiéndose en mi cabeza, no la puedo sacar pero si callar.

Lo haré.

El yo interno

En esa tarde desrecorrió la cortina, miró al espejo y se asustó.

La carta

…y una lágrima descorrió la tinta.

Victimario

Hoy hasta sombra me tiene miedo. La sangre de mis manos aun no se seca, la niebla ronda el suelo de esta calle polvorienta y oscura, y nuevamente ya tengo sed.

Eternidad

A veces me siento solo. Por eso no pido vivir eternamente, la eternidad le quita el sabor a la vida. Yo sólo pido vivir muchas vidas para así, de vez en cuando morir. De diversión o fortuna.

Reliquia

Hacia mucho que no la miraba, su historia me dolía.

De crímenes

- Vamos, apúrense. La lluvia aún no llega, pero no nos esperará mucho más.
Ellos caminan, no voltean, lo sucedido queda atrás. La sangre de sus manos se limpiará en unos minutos.

Nunca nunca nunca

Nunca he intentado ser lo que esperas. Ni lo que buscas. Sin embargo, no lo soy pero aquí estoy.

Romper el silencio

Por la noche soñó con aires de libertad, riberas en el horizonte donde la mano extendida encontraba cobijo a la sombra de palmeras, aguas infinitas, aves que nunca descansan, humedad salada y tersa… Inmerso en la jungla, el concreto que le rodeaba lo atrapó de pronto, ni siquiera supo cómo despertó.

Se levantó con dificultad y caminó a tientas hacia el baño. El espejo inquisidor le da los buenos días, aunque él solamente piensa en romper el silencio. Estrella su frente contra el reflejo y de pronto todo sonido se disuelve.

La rosa

Esta rosa que te entrego mientras mi mano tiembla, la he traido de parte de mi madre. De su tumba.

Destino

Sí, acepto.

De regreso a la realidad

Y todos estos contratiempos se me pasarían. Hasta que llegó el día cuando alguien en la calle me dijo, en tono abrumador:  Estás jodido.

El amor

Empieza en la rodilla, con un cosquilleo singular que levanta un estremecimiento. Sube con una lentitud que recuerda los pasos ancianos que al sber el camino no se apresuran sino descubren en cada uno de ellos una riqueza sin igual.

Luego, el labio que acaricia el cuello. La sensación. El momento preciso para detenerse o seguir. Siguen…