Por la noche soñó con aires de libertad, riberas en el horizonte donde la mano extendida encontraba cobijo a la sombra de palmeras, aguas infinitas, aves que nunca descansan, humedad salada y tersa… Inmerso en la jungla, el concreto que le rodeaba lo atrapó de pronto, ni siquiera supo cómo despertó.
Se levantó con dificultad y caminó a tientas hacia el baño. El espejo inquisidor le da los buenos días, aunque él solamente piensa en romper el silencio. Estrella su frente contra el reflejo y de pronto todo sonido se disuelve.