Archivo mensual: abril 2011

Arrinconado

En este rincón no existes,
ni tu magia, ni tu coro,
ni el aroma a temeridad
(eternidad que navega lejos).
La lluvia lo borró todo.

No vivimos en esta esquina,
nuestra salvajez, libertinaje y distancia;
el abismo de colores,
seres etéreos.
Ni tu, ni yo, ni nadie.

Somos nada, sólo sombras,
abiertos por el pecho,
destazados, la sangre derramada.
Corazón ausente

Amor, no estamos,
ni tú, ni nadie.
Crimen consumado.
Culpable ninguno.

Es cierto, o tal vez no

Creo que es cierto lo que dicen, que uno tiende a olvidar conforme pasan los años. Uno lo aprende después de varias caídas y dolores diversos.

Lo que no entiendo es ¿por qué aún recuerdo mi muerte?