Arrinconado

En este rincón no existes,
ni tu magia, ni tu coro,
ni el aroma a temeridad
(eternidad que navega lejos).
La lluvia lo borró todo.

No vivimos en esta esquina,
nuestra salvajez, libertinaje y distancia;
el abismo de colores,
seres etéreos.
Ni tu, ni yo, ni nadie.

Somos nada, sólo sombras,
abiertos por el pecho,
destazados, la sangre derramada.
Corazón ausente

Amor, no estamos,
ni tú, ni nadie.
Crimen consumado.
Culpable ninguno.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s